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martes, 13 de diciembre de 2011

Derechos Ambientales

DERECHOS AMBIENTALES EN COLOMBIA


PRINCIPAL REGULACION POSTERIOR.

La principal regulación en materia ambiental derivada de la Constitución de 1991 es la Ley 99 de 1993 y toda la producción doctrinal de la Corte Constitucional a través de sus sentencias de revisión de tutela y análisis de constitucionalidad que han venido reconfigurando el escenario de protección del derecho al goce de un ambiente sano.
La ley 99 de 1993: Sigue siendo la principal norma ambiental en Colombia entre cuyos principales aportes se encuentran:

1) Desarrolla los principios de Planificación, subsidiaridad y responsabilidad (el que contamina paga).

2) Crea el Ministerio del Medio ambiente como máximo ente regulador de la Política ambiental en Colombia. (art2)

3)Enfatiza la apropiación del enfoque de desarrollo sostenible. (art 3)

4) Crea el Sistema Nacional Ambiental SINA que es el conjunto de orientaciones, Normas, actividades, recursos, programas e instituciones que permiten la puesta en marcha de los principios generales ambientales contenidos en la ley.

5) Jerarquiza la implementación del SINA: Ministerio del Medio ambiente, Corporaciones autónomas regionales y municipios.

6).Regula el tema de las licencias ambientales

7) Regula el tema de sanciones y medidas de policía

8) Introduce la tematica de la participación ciudadana en la conservación.

Hasta aquí, el panorama regulatorio no podría quedar completo sin hacer referencia a la producción doctrinal de la Corte Constitucional, de lo cual solo nos permitiremos en este primer articulo presentar un listado de algunas de las sentencias mas relevantes para el tema ambiental en el país, para abordar en mas detalle su contenido en artículos posteriores.

Sentencia SU 067 de 1993. DERECHO AL AMBIENTE SANO/ACCION DE TUTELA-Improcedencia/ACCION POPULAR /PARTICIPACION CIUDADANA EN TEMAS AMBIENTALES (Sentencia de unificación).

Sentencia. T-411/92 DERECHO AL AMBIENTE SANO/PRINCIPIOS (Sentencia de Tutela)

Sentencia. T-123/99 DERECHO AL AMBIENTE SANO-Protección

Sentencia C-794/00 DERECHO AL AMBIENTE SANO-Alcances (sentencia de Constitucionalidad)

Sentencia T-703/98 DERECHO AL AMBIENTE SANO-CONEXIDAD CON DERECHOS FUNDAMENTALES

Sentencia C-245/04) DERECHO AL AMBIENTE SANO- Sujetos.

Sentencia . T-444/93 .DERECHO AL AMBIENTE SANO -Protección


Link Directo de La Información:

Abre Los Ojos A La Verdad





Nuestra más frecuente relación en verano con la naturaleza y el más alto riesgo de deterioro de la misma por el fuego, la contaminación y otros factores, nos obligan a una especial consideración y a una llamada de atención sobre nuestro comportamiento con la misma. El cuidado de la naturaleza y del medio ambiente no es sólo cuestión de aficiones, medio de vida para unos pocos o una moda como otra cualquiera, que pasa. Es una obligación de todos y una responsabilidad en relación con los demás: con nuestros coetáneos y con las generaciones siguientes.

El Papa Benedicto XVI, en su última Encíclica Caritas in veritate, que trata del desarrollo, dedica un amplio espacio al ambiente natural o medio ambiente, porque la relación del hombre con el medio ambiente y sus deberes están íntimamente relacionados con el desarrollo.

La doctrina de la Iglesia sobre el medio ambiente parte de una de las primeras verdades de nuestra fe; a saber, que Dios ha creado el mundo para todo el género humano. Todos los hombres y mujeres de todas las épocas y lugares tienen el derecho, la obligación y la vocación de cuidar la naturaleza, cultivarla, hacerla producir, usar sus recursos, compartirlos con la presente y con las futuras generaciones y alabar a Dios por estos dones.

Los dos vicios que se oponen a esta doctrina son: Por una parte, la consideración de la naturaleza como un tabú intocable, cuando Dios la ha creado para el servicio del hombre y no al revés. Por otra parte, el abuso egoísta, irresponsable e insolidario de los recursos de la naturaleza.

El Papa dice que la naturaleza lleva dentro una especie de “gramática, que indica finalidad y criterios para su uso inteligente”. Su uso representa para nosotros una responsabilidad para con los pobres, las generaciones futuras y toda la humanidad.

El correcto uso de la naturaleza no se consigue sólo con medios técnicos. Es necesario un cambio efectivo de mentalidad, un nuevo estilo de vida, frente al de tantas personas hoy dominadas por el hedonismo y el consumismo.

El Papa pone de relieve la necesidad de una ecología humana, porque parte del principio de que también la persona humana pertenece a la naturaleza; más aún, es la destinataria de sus recursos. Por otra parte, los comportamientos humanos influyen positiva o negativamente en la naturaleza. Lo vemos claro en el caso de las guerras, el acaparamiento de recursos, como el agua, la energía, las materias primas…

«Para salvaguardar la naturaleza no basta –dice el Santo Padre– intervenir con incentivos o desincentivos económicos, y ni siquiera basta con una instrucción adecuada. Éstos son instrumentos importantes, pero el problema decisivo es la capacidad moral global de la sociedad.

Si no se respeta el derecho a la vida y a la muerte natural, si se hace artificial la concepción, la gestación y el nacimiento del hombre, si se sacrifican embriones humanos a la investigación, la conciencia común acaba perdiendo el concepto de ecología humana y con ello de la ecología ambiental…

El libro de la naturaleza es uno e indivisible, tanto en lo que concierne a la vida, como a la sexualidad, el matrimonio, la familia, las relaciones sociales, en una palabra, el desarrollo humano integral».

“La Iglesia –continúa el Papa– tiene una responsabilidad respecto a la creación y la debe hacer valer en público. Y, al hacerlo, no sólo debe defender la tierra, el agua y el aire como dones de la creación que pertenecen a todos. Debe proteger sobre todo al hombre contra la destrucción de sí mismo... El sistema ecológico se apoya en un proyecto que abarca tanto la sana convivencia social como la buena relación con la naturaleza”.
Es necesario que todos nos decidamos a establecer una especie de alianza con el medio ambiente, que nos lleve a usar y tratar la naturaleza responsablemente, de modo que dejemos a las próximas generaciones una tierra habitable y cultivable.